En 2045 el hombre será inmortal

José Luis Cordeiro, profesor de la Singularity University.
José Luis Cordeiro, profesor de la Singularity University.
"Y al día siguiente no murió nadie". Así comienza José Saramago Las intermitencias de la muerte, una novela en la que un 1 de enero de no se sabe bien qué año los humanos dejaron de morir, planteando un problema de tremenda magnitud para la sociedad y un desafío demográfico difícil de imaginar.

Pues bien, ese momento que un día  vislumbró Saramago ya tiene fecha: "En 2045, el hombre será inmortal".

Así lo afirma José Luis Cordeiro, profesor y asesor de la Singularity University, una institución académica americana creada en 2009 por la NASA y financiada por Google, que ha participado en el encuentro 'Inteligencia artificial y porvenir de la especie humana' de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander. Ni el sida, ni el cáncer, ni el hambre. Nada. En poco más de 30 años, ninguna enfermedad podrá acabar con la especie humana porque, según asegura, "el envejecimiento es una enfermedad curable".

Según comenta José Luis Cordeiro, apunta, hacia el progreso tecnológico y la llegada de la inteligencia artificial como las herramientas que acabarán con la 'edad humana' y darán lugar a la 'edad posthumana'. Un hito hasta ahora inimaginable en un mundo en el que la brecha digital y las desigualdades sociales siguen siendo una evidencia en los distintos países que pueblan el planeta y en el que aún hoy existe un acceso desigual a la sanidad o la tecnología.

 Ahora, la explicación en el ámbito biológico:


Las células HeLa (también conocidas como “células MePa” o simplemente “Hela”) son un tipo particular de células de cultivo celular, usadas en investigación científica. Es el linaje celular humano más antiguo y utilizado con mayor frecuencia. El linaje al cual pertenecen estas células deriva de una muestra de cáncer cérvico-uterino obtenida el 8 de febrero de 1951 de una paciente llamada Henrietta Lacks (de allí el acrónimo He{nrietta} La{cks}) quien falleció el 4 de octubre de ese mismo año debido al cáncer. El linaje HeLa ha mostrado ser particularmente duradero y prolífico, esto se ha demostrado puesto que contamina otros cultivos celulares usados también en investigación en los mismos laboratorios.

Las células fueron reproducidas por George Otto Gey poco antes del fallecimiento de Henrietta Lacks en 1951. Este fue el primer linaje celular humano que probó ser exitoso al ser cultivado in vitro, lo cual fue un logro científico con grandes beneficios futuros para el campo de la investigación médica. Gey donó gratuitamente tanto las células como las herramientas y procesos que su laboratorio desarrolló a cualquier científico que los solicitara, con el simple propósito de beneficiar de este modo a la ciencia. Ni Lacks ni su familia le otorgaron a Gey permiso para cultivar las células, pero en ese momento, no era requerido ni se acostumbraba pedirlo. Las células fueron comercializadas más tarde, aunque nunca fueron patentadas en su forma original. En aquel entonces no existía, como ahora, requerimiento alguno de informar al paciente o a sus familiares sobre estos asuntos, ya que el material descartado u obtenido durante la cirugía, diagnóstico o terapia, es propiedad del médico y/o la institución médica. Este asunto y la situación de Lacks fueron discutidos en el caso Moore v. Regents of the University of California de la Suprema Corte de California. La corte dictaminó que el tejido y células desechadas de una persona no son de propiedad suya y por lo tanto pueden ser comercializados.

Al principio, se decía que este linaje fue nombrado a partir de una mujer supuestamente llamada “Helen Lane” o “Helen Larson”, con el fin de preservar el anonimato de Lacks. A pesar de este esfuerzo, su nombre real fue usado por la prensa unos pocos años después de su muerte. Estas células son tratadas como células cancerígenas al haberse obtenido de una biopsia de una lesión visible en el cérvix de Lacks, como parte de su diagnóstico de cáncer. El debate respecto a la clasificación de estas células aún continúa.
Las células HeLa son llamadas “inmortales” ya que pueden dividirse un número ilimitado de veces en un cultivo de laboratorio si las condiciones fundamentales para la supervivencia de las células se cumplen (es decir, si son mantenidas y sostenidas en un ambiente adecuado). Hay muchas cepas de células HeLa que continúan evolucionando a través de su crecimiento en diversos cultivos celulares; sin embargo, todas las células HeLa descienden de las mismas células tumorales obtenidas de Lacks. Se ha estimado que el número total de células HeLa obtenidas mediante cultivos celulares excede en mucho al número total de células que llegaron a estar presentes en el cuerpo de Henrietta Lacks.
Cordeiro afirma que los ordenadores llegarán a tener más...
Tejido Neuronal... ¿O son tal vez transistores?

Si unimos estas células que, justo en el momento que el que usted está leyendo esto, están siendo cultivadas acercándonos más a una posible y no muy lejana inmortalidad, a que el desarrollo tecnológico, incesable y voraz, ataca con unos números tan abominables como que entre el año 2029 y el 2045, vamos a tener computadoras con más transistores que neuronas tiene nuestro cerebro, (y ese será el inicio de la singularidad tecnológica, cuando la inteligencia artificial alcance a la inteligencia humana), no cabe duda que todas aquellas personas que nacimos hace no muy poco, tendremos la posibilidad de contrarrestar el efecto del envejecimiento.

Habiendo hecho esa publicación, me quedan preguntas, como por ejemplo, ¿Cuánto costará la inmortalidad?, ¿Será aprobada por la ONU, o ocurrirá lo mismo que con la clonación?, ¿Solamente frenará el envejecimiento, o también te regenerará los tejidos celulares para así aparentar la edad de un adolescente/adulto?, ¿Será el ser humano capaz de vivir con esta tan alta tecnología, o nos enfrentaremos por ella en una posible 3ª Guerra Mundial? Intrigante la verdad. Tendremos que esperar unos 30 años para comprobarlo...
 

Bibliografía. (Invito a todas aquellas personas que se sientan interesadas por este artículo, a que lean estas publicaciones, y si supiesen de otras publicaciones así, que me informaran en los comentarios) 


La inmortalidad, ¿Al alcance de nosotros?
  
Frenando el cáncer de pulmón en ratones.

Células HeLa.

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4 comentarios:

  1. Jose Antonio muy buena la entrada...pero me cuesta trabajo relacionar la capacidad de multiplicación de las células Hela con la inmortalidad del ser humano... De hecho una falta de control sobre la división celular conduce al cáncer. Deber mejorar la cita de la bibliografía.

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    1. Totalmente de acuerdo Marta, pero según lo anteriormente leído, en 2045 el desarrollo de la técnología y las células HeLa en el ámbito biológico, biomédico y biotecnológico,podrá llegar a tal nivel que estas estarán reguladas aproximadamente en 2045, gracias a prototipos diseñados por inteligencia artificial y mayores descubrimientos que iremos recopilando a lo largo de estos años. Es más según sondeos de agencias de robótica, en 2030-2035 en los hogares habrá más de 500 aparatos conectados, lo que provocaría una automatización en absolutamente todo. Los más alocados creemos que estas te lavaran los dientas, te harán la comida y mientras te hacen los deberes para ese mismo día que no has hecho, se convertiran en automoviles anteriormente diseñados que sean 100% biosostenibles.

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  2. Vale Jose Antonio...la verdad que todo puede ser posible... Yo no podía imaginar cuando era pequeña que existirían mundos como internet... y hoy no podemos vivir sin él. Grandes escritores de ciencia ficción, tales como Isaac Asimov o Julio Verne, imaginaron situaciones absolutamente irreales en su tiempo y que actualmente ha sido superadas por la realidad... ¡¡ Quién no sueña, no diseña!!

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  3. Me la pido para hacer mi comentario (posdata, soy Enrique de Andrés)

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