Los seres humanos poseemos numerosos órganos, que según la
lógica, todos deberían tener una función que nos sostenga y por tanto haga posible nuestra existencia.
Como bien sabéis, en este tema hemos estudiado los órganos vestigiales,
aquellos que ya no son útiles pero aún así los heredamos, de manera que con
este artículo conoceremos un poco más nuestro cuerpo y qué es lo que podamos echar a la basura.
Algunos expertos aseguran que estos órganos pueden estar
duplicados, teniendo como ejemplo los riñones. En este caso nuestro organismo
los emplea pero podemos vivir con uno solo, aunque el semejante experimente una
hipertrofia (aumente su tamaño para realizar la función de los riñones).
Numerosos fisiólogos afirman que tenemos una serie de órganos
a los que la evolución les ha despojado de funciones. Son los conocidos como vestigiales,
desde que Robert Wiedersheim acuñó este término en 1893 al publicar una lista
con 86 de estos órganos, rebatida en muchos casos por la comunidad científica.
Nombremos algunos de ellos:
-El apéndice: Su función era digerir la celulosa de los
vegetales que comían nuestros ancestros herbívoros, pero ahora solo nos percatamos
de su existencia cuando provoca un dolor que finalmente es atajado con su
extirpación.
-Muela del juicio (terceros molares o dientes cordales): Nuestros antepasados la usaban para comer
huesos y carne cruda, pero al refinar nuestra dieta no tienen función real.
-Plica semilunaris: un
vestigio de tercer párpado que tenemos junto al lagrimal y que, según los
expertos, utilizábamos para lubricar y limpiar el ojo (protegerlo).
-Pezón masculino: su existencia se debe a que todos los
fetos humanos comparten la misma genética . Así, este rasgo que tiene su
utilidad para las mujeres se conserva también en los varones.
-Coxis humano: el cual nos recuerda que en una época tuvimos
cola y que esta en el desarrollo del feto no termina de formarse y se convierte
en inservible. Entre las etapas 14 y 22 de la embriogénesis se puede observar
una cola que luego se reabsorbe.

-‘’La piel de gallina’’: no es un órgano pero sí un organismo
de defensa cuya utilidad es la siguiente: los pelos erectos atrapan más aire
entre ellos y aíslan mejor. Y si estuvieras atemorizado, su erección te haría
parecer más grande ante posibles depredadores. Debido a la acomodación de los
humanos y protección ante depredadores y climas extremos, nuestro bello ha ido decreciendo
de tal forma que este mecanismo ya no sea útil.
Existe un movimiento liderado por el biólogo de la
Universidad de Viena, Gerd Müller, el cual asegura que estos órganos sin ninguna
función desarrollan otras funciones según las circunstancias. Un ejemplo sobre
el que se apoya esta teoría es la función inmunológica adquirida por el
apéndice los primeros años de nuestra vida.
Tengamos o no órganos que funcionen, pensemos durante unos
segundos que sin ellos muchos de nuestros antepasados habría fallecido y por
tanto no estaríamos aquí. Cuidemos lo que tenemos y lo que no… también .
Buenas. Basta solo con mirarnos en el espejo durante 5 segundos para darnos cuenta de la cantidad de detalles físicos que poseemos a los que no le encontramos sentido en nuestro cuerpo (órganos vestigiales). Aunque es cierto que todos estos órganos ya no funcionales, en el pasado tuvieron su propia función, que han hecho que hoy en día estemos donde estamos ahora.
ResponderEliminar¿Pero por qué no habrán desaparecido estos órganos si ya no los necesitamos? Puede que en un futuro quizás no muy lejano, vuelvan a tener la función que un día tuvieron. Eso depende de nosotros.
¡Hola! Muchas gracias por tu entrada, me han sorprendido algunos de los órganos vestigiales que tenemos y que desconocía que lo fueran.
ResponderEliminarMuchas veces, me he preguntado lo de la piel de gallina, y gracias a tu entrada, acabo de descubrirlo y de aprender algo nuevo.
Al igual que esto, también pensaba que la Plica semilunaris servía para proteger y lubricar el ojo, aunque ya no lo haga.
Me ha resultado una entrada de lo más interesante, ¡seguiré investigando! ¡¡Gracias!!
¡Hola!
EliminarGracias por la entrada, creo que ha todos nos ha sorprendido algún que otro órgano jeje. A mi sobre todo me ha resultado muy interesante el de la muela del juicio. (Quizás será por que duele un montón y luego no es imprescindible) He seguido buscando y he encontrado que el músculo de la oreja también es vestigial. Si bien a otros primates el movimiento de las orejas les es muy útil para ubicar sonidos y posibles amenazas en el ambiente, los humanos los tenemos, pero se han atrofiado y apenas si existen algunos privilegiados que pueden mover los pabellones. A todos nos parece muy guay cuando un perrito mueve sus orejas y nos solemos quedar un ratito embobados, ahora, recordad cada vez que lo observéis, hace mucho tiempo los humanos también movíamos las orejas. Todo esto me da mucho que pensar,sobre todo al imaginarme que ocurrirá en miles de años y cómo será el futuro humano. ¿¿¿¿Nos quedaremos sin orejas???
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar¡Hola! gracias por tu aportación me ha llamado mucho la tención la infinidad de órganos vestigiales que poseemos y me pregunto : ¿realmente somos conscientes de que nuestro cuerpo va cambiando y muchos de los órganos que lo constituyeron y constituyen están perdiendo la utilidad que tuvieron en su tiempo, y, de que algunos de ellos pueden llegar a incluso perjudicarnos sin tener nada que aportarnos?
ResponderEliminarHoy en día, la lista de órganos o partes del cuerpo humano considerados como vestigiales es mucho menor, y muy debatida. Pero, ¿realmente conoces la utilidad de todos los órganos de tu propio cuerpo, los que paseas diariamente?